Apanate es una Asociación sin ánimo de lucro declarada de Utilidad Pública (BOE del 23 de abril de 2004, orden int. 1702/2004) cuyo objeto es promover el bienestar y la calidad de vida de las personas con autismo, mediante actividades asistenciales, educativas, culturales y recreativas.

Para hacerte voluntario de la asociación envíanos tus datos rellenando el siguiente formulario (ficha voluntariado) a apanate@apanate.org. o entregándolo en la asociación.

Si quieres conocer más sobre el voluntariado, llámanos por teléfono al 922 252 494 o bien, pásate por la Asociación que se encuentra situada en el Camino La Hornera Nº74 – La Laguna. (ver plano).

 

Experiencias voluntarios.

Esther Jorge Sánchez

Ser voluntaria me ha ayudado a adquirir un compromiso con la realidad social que nos rodea, conociendo de primera mano las dificultades que se pueden encontrar muchas personas a lo largo de su vida. Y es más, dándome la posibilidad de ayudar, con todo lo que ello implica emocionalmente, a superar varios de esos obstáculos. Es mi forma de crear un mundo mejor en el que recibo mucho más de lo que doy.

Ana Belén Hernández García

Para mi ser voluntaria, ha sido una gran experiencia, pues entré con unas expectativas que no solo se han cumplido, sino que se han superado cada día más.

Esperaba aprender sobre el autismo y  he terminado no solo habiendo aprendido sobre ello, sino llevándome otras cosas mucho más gratificantes, como son la satisfacción propia de hacer algo desinteresadamente, la alegría que desprenden los chicos y chicas, que con sus abrazos y  sonrisas han hecho de mi una mejor persona, los aprendizajes que los profesionales me han dejado aprender de ellos y grandes amigos con lo que comparto la afición de ser voluntarios en esta gran familia, que es en lo que se ha convertido para mi Apanate.

Me llevo cada día más de lo que esperaba y más de lo que he dado, pues  tan solo oír a algún chico decir mi nombre, ver como otro logra avanzar en alguna cosita gracias a mi ayuda, recibir un beso de ellos cuando me voy o las muestras de agradecimiento que recibo, superan enormemente lo poco que yo les he dado a ellos.

Aunque  pueda sonar exagerado,  ha sido una de las mejores decisiones que he tomado, pues hoy por hoy y tras tres años como voluntaria me sigue llenando de satisfacción cada día. Me encanta pertenecer a este pequeño mundo, que aunque pequeño en espacio es grande en satisfacción y alegrías para los voluntarios, en avances, logros y en sonrisas para los chicos y chicas, en dedicación y constancia para los trabajadores; y en valentía y superación para las familias.

Muchas gracias por dejarme pertenecer a este pequeño gran mundo que es Apanate.

Amalia Saden Ramos

Mi voluntariado lo describo en una palabra ” MOMENTOS”…. de aprendizaje, sonrisas, mimos, caricias, besos, y mil momentos más que no cambio por nada, porque esos momentos forman parte de lo que soy.

Alejandro Garriga Hernández

Me siento orgulloso de decir que llevo varios años como voluntario en Apanate, ya que con mi colaboración he contribuido a mejorar la vida de las personas que acuden a este centro. No sólo ha mejorado la vida de los usuarios sino también la mía propia y la  forma de verla.

Durante el tiempo que llevo como voluntario en Apanate he pasado por todos los servicios que este centro ofrece: gabinete, transito a la vida adulta, centro de día y los diferentes ocios a lo largo del año. Hoy en día participo un día en el centro de día, en la actividad piscina y otro día por la tarde en “Transito a la vida adulta”; decir que creo que en cada servicio se aprende cosas distintas  ya que se trabaja de forma diferente pero siempre con una misma finalidad que es la de mejorar la vida de las personas que acuden a este centro.

Para Finalizar decir que, como voluntario siempre me he sentido parte de esta entidad ya que es una sensación que tanto las familias como los trabajadores me han transmitido desde el primer día. A ellos también he de agradecer toda su ayuda y apoyo en todo momento.

 

Carta a un voluntario.

 Hola. Me llamo Lucía. Todavía no sé tu nombre. Pero me han dicho que has estado preguntando, y que estás empeñada en que los días de ocio resulten agradables para mí. Por eso, para que todo me resulte más fácil, para que puedas ayudarme a pasarlo bien, para evitar en lo posible las situaciones que puedan provocarme ansiedad, y sobre todo, para hacernos buenas amigas, te voy a ayudar yo primero, contándote como soy, y cómo me siento.
En general, soy una niña alegre y muy cariñosa, sobre todo cuando estoy en los lugares y con las personas que me son familiares. Deja que me acerque a ti. Que pueda olerte, tocarte el pelo, mirarte bien de cerca, apretarte la nariz, doblarte las orejas….. son formas que tengo de irte conociendo, y quién sabe si a medida que pasen los días hasta me apetezca estar contigo.
Si te acuerdas de alguna canción de tu infancia, mejor si hay que hacer algo con las manos, y me la cantas todos los días, me encantará. Y seguro que me terminaré aprendiéndome y enseñándosela a mis padres, a mi hermano, a mi primo…. Y además puede que cantármela ayude en algún que otro momento de nerviosismo. No me gustan las cosas nuevas, pero la música me gusta tanto, que con las canciones he hecho una excepción, y si es novedosa, pues suele calmarme que me la canten (esto no suele funcionar con las canciones que ya he oído mucho. Seguro que a la tercera o cuarta vez que me la cantes tendrás toda mi atención para ti sola. Y no te extrañe que cuando me ponga algo nerviosa, empiece a cantar. Mi madre cree que es una forma que yo tengo de tranquilizarme a mí misma aunque casi nunca me da resultado.
Soy algo inflexible (mucho o poco, según se mire). Todo depende de cómo venga envuelto en pastel. Hay cosas que no me gusta hacer, y puedes acompañarlas de algo que sí me gusta. En cambio puede que una cosa que hagamos me guste mucho, pero que todo termine en una crisis de llanto, simplemente porque yo no quiera que termine, y no me hayas anticipado bien que la cosa va a terminar, y lo que vamos a hacer después.
Te voy a poner un ejemplo, que seguro que para estos días te v a ayudar a evitar bastantes berrinches.
Para mí, uno de los placeres más grandes de la vida es ir en coche, en guagua, o en algo que se mueva. Si esto va unido a que durante el trayecto me pongan música es que ni te cuento el grado de bienestar que puedo llegar a alcanzar. Bueno, pues si al llgar a donde tenías pensado me quitas la música
y me paras el coche al mismo tiempo, o sea, me quitas a la vez, dos de las cosas que más pero que más me gustan, puede que el enfado sea monumental, y que no se me quite en todo el rato. Además aprovecharé para llorar cada vez más hasta conseguir que me devuelvas al coche otra vez. Y puede que no me guste nada de lo que me ofrezcas.
Si quieres evitar esto, un rato antes de parar, vete bajando la música, mientras me dices que vamos a parar el coche, y que “ya se acabó”. Y si el coche, además va cada vez más despacio hasta que se pare, pues mejor que mejor. Si vamos en la guagua, pues simplemente me vas avisando un rato antes, hasta que paremos, y si puedes me vas recordando lo que vamos a hacer después. Todo esto te lo cuento porque es muy importante para mí que lo hagas (aunque a ti no te lo parezca), si no quieres que estropee lo que prometía ser un día muy divertido.
También, si me llevas al PIT, y me subo en algún tiovivo (ya te he dicho que disfruto muchísimo en todo lo que se mueva), me puedes anticipar cuál va a ser el último viaje, y cuando termine decirme que “ya se acabó”, reforzándolo, si quieres con gestos. Suelo tolerar esto bastante bien, si me dices antes que se va a acabar. Además puede ser que yo te mire para que tú me lo indiques. Procura ser firme, que yo lo entienda con claridad.
Si nos quedamos en la Asociación, te puedo decir que hay cosas que le suelen gustar a otros niños, pero a mí no. Si vemos la tele, por favor, no me pidas que me quede sentada viendo dibujos animados. No me gustan. Van muy rápido para mí y no entindo lo que dicen. En cambio, disfruto muchísimo con los teletubbies. Ellos sí que saben hablar despacito, y repiten mucho las cosas, para que yo las pueda entender. También disfruto con vídeos de música y con partidos de futbol, pero lo que más son los teletubbies, puedo llevarlos algún día si me lo pides.
También me gusta mucho estar en el gimnasio. Mi madre ha conseguido que se me quite más de una rabieta saltando en las colchonetas, metiéndome en el tubo, o haciendo rodar los aros. Si he cogido algún berrinche, y ves que no se me quita con nada, te queda el recurso de la música, y me puedes poner algún cd de los pitufos, o de canciones infantiles, seguro que eso funciona. Aunque tendrás que esperar a que me despiste para quitármela. Me engancha mucho.
Por la comida no debes preocuparte. Vengo bien desayunada de casa. Si llevo un sándwich, me jor me lo vas dando t´`u, porque si yo lo cojo, lo abro,
y puede terminar todo deshecho. Pero en general, llevo galletas, que me gustan mucho y me las suelo comer bastante bien. También suelo llevar un yogurt, pero mejor me ayudas, porque me gusta mucho escachar el varo, y puedo derramarmelo encima.
¡Ah! Se me olvidaba. Soy muu comodona y no me gusta mucho caminar. Y como cada vez peso más, ya no me puedes llevar en brazos. Si ves que no quiero caminar, y me tiro al suelo, me puedes decir que vamos a la guagua, o a los columpios, o a algún sitio que sepas que me va a gustar. Eso me animará a caminar durante un ratito más.
¡Y la espera! La espera es lo peor que llevo. Soy bastante impaciente. Para esto puede ser que me ayude alguna cosa que venga envuelta en paquete (un polvorón, un paquete de pañuelos, una chocolatina…), pero no me lo abras, me gusta jugar tener el paquete cerrado en las manos. Esto puede que me entretenga un ratito. No me gusta que me den un paquete de papas (que me encantan) y me lo abran nada más dármelo. Dependiendo del hambre que tenga, puedo estar más o menos rato jugando con él. Espera a que yo te diga “ábrelo”. Ése es el momento.
Bueno, creo que ya te he contado bastante. A lo mejor te parece que vas a tener en cuenta muchas cosas. No te agobies. Poco a poco nos iremos acoplando tú y yo, y seguro que pasaremos juntas muy buenos momentos.
Y por último ¡Ten cuidado! Tengo un poder de seducción muy fuerte, y los que me conocen terminan enganchados.
Espero que pasemos unos días de ocio inolvidables. Hay muchas cosas de mí que no te he contado ¡te animo a que las descubras! Muchos besos

Lucía Mei

P.D.: Estos consejos no son infalibles. Mi madre admite nuevas ideas y todo tipo de sugerencias, para hacerme la vida más fácil. No entiendo este mundo. Y todo lo que pueda ayudar a sentirme más feliz estará encantada de recibirlo. MUCHAS GRACIAS.
Gracias por hacerte voluntaria, y gracias por tener ganas de conocerme.